No me busques; puedo hacerte feliz, y eso es peligroso. No me busques; es más fácil vivir la vida sin mi. No me busques; el otro lado de la soledad, se llama alegría. No me busques; pero si quieres desafiar el dolor, simplemente encuéntrame.
Nunca he sabido sonreír para mí, pero me encanta sonreír para los demás. Creo en el amor, incondicional y puro; a primera risa, a primera vista, al primer abrazo, en cualquier momento. Siempre.
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