Pero ya caminan juntos y el pasado solo es aire.
Orgullosa.
Puede que esa sea mi palabra. La que me define al cien por cien. Aunque hay muchas otras también; rencorosa, inocente y muchas veces estúpida. No son las palabras que uno desea oír en su propia descripción, pero es así.
También tengo aspectos buenos, pero esos no me gusta tener que pensarlos yo, porque siempre los realzaría.
Orgullosa hasta decir basta, así soy yo. Tengo que tener siempre la razón y la última palabra, eso me puede. Y rencorosa, de las que pueden pasar los momentos más divertidos contigo, pero se acuerdan de todo, y luego te lo recuerdan más adelante. Puede que eso sea bueno, no sé, para mí lo es.
Lo que si puedo decir es que las cosas las digo a la cara, que puedo llevarme a muerte con alguien, pero nunca le desearía mal, e incluso puedo pasarlo mal por alguien que sé que no lo haría por mi.
Confío demasiado en la gente. Y cuando digo demasiado, realmente es demasiado. Y aunque tiendo a exagerar un poco todo, como todos, en esto estoy segura de que no. He recibido más palos en la vida respecto a ese tema, que estoy servida gracias.
Pero bueno, dicen que el ser humano es el único ser vivo que tropieza dos veces con la misma piedra no? 

Pues puede que ahí esté yo para dejar claro que la tercera y cuarta vez que tropiezas, puedes volver a levantarte.

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