Pero ya caminan juntos y el pasado solo es aire.
Entonces llegará un día en el que te canses de mí, en el que no te pongas ni un poquito nervioso antes de verme ni pienses en como me vas a recibir y no sonrías cuando me veas de lejos. Llegará un día en el que no te mueras por besarme ni estés esperando cualquier momento para hacerlo. Llegará un día en el que te canses de mí, de mis manos, de mi olor, de mi pelo, de mis caricias, de mis sueños, te cansarás de mis maneras aniñadas y mi madurez en potencia. No estaré en tu cabeza ni en el futuro, ni en el pasado, ni en los recuerdos. Te cansarás de mí y de mi adicción hacia ti. Ya no te harán tanta gracia mis pequeñas costumbres, ni te divertirás haciéndome rabiar o llevándome la contraria porque sí. Ya no me mirarás de esa manera tan tuya y no me esperarás como a un día de sol. Te cansarás de mi calor, de mi piel, de mi llamadas y de mis fantasías. Dejaré de hacerte sonreír hasta en el día más negro, empezará a llover y volverá el invierno.